
Desde la luz que alumbra mi habitación
fué que descendió el deseo de tenerte
desde las sábanas que me cubren la necesidad de sentirte cerca.
Fue de las noches que te oía respirar
que comencé a querer que fueras átomo de mi oxigeno
fue desde tus besos y tu forma de amar
que quise quererte cada día mas.
Hoy es tan visible mi tristeza
que hasta una gran sonrisa se convierte en sarcasmo de mi desconsuelo
apoyo incondicional de mi aflicción.
Es intangible el dolor, pero tanto pesa
que las cosas que antes eras tan fáciles hoy se vuelven irrealizables
por que cada centímetro de mi camino
lo habia pensado a tu lado.
Fué de tu manera de sonreir y tus manos
que me hicieron desear aferrarme a tu cuerpo como uno...
como uno solo.
Fue de esas ganas intraducibles de caminar
que decidí abrir las puertas de mi vida.
y asi fué.
Y aunque no sé es por cansancio, por desmotivación o cobardía
quieres salir del camino ahora.
camino que aunque corto
me ha cambiado el destino una...
y otra vez...
Camino que se ha vuelto gris y oscuro
llueve y hace frío aún cuando el sol brilla
aún cuando las aves siguen cantando
es solo el sonido sórdido de la soledad el que logro escuchar
mientras que tu figura de desvanece cada dia sin voltear a mirar.
Y pasan los días... y mas distante te veo
y yo inmóvil sin saber que hacer ni decir
si reir o llorar, o simplemente continuar...
Este era (es) un camino para los dos.
En mis sueños pasa igual...
es seguir la rutina de mis dias mientras duermo
es el mismo sentimiento de no saber que hacer
si esperarte o volver al punto de partida
al punto donde ni siquiera te extrañaba...
donde ni siquiera te imaginé llegar
No es fácil borrar este camino.
Cuando cierro los ojos
al abrirlos quisiera estuvieras allí
rodeado de una constelación de pecas incalculables
rodeado de mis brazos que quisieran no soltarte jamás...
así... tan blanco como mis deseos